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Información de Argentina

La República Argentina se encuentra ubicada en América del Sur, limitando al norte con Bolivia y Paraguay, al nordeste con Brasil, al este con Uruguay y el Océano Atlántico, y al sur y al oeste con Chile.


Su nombre proviene del latín argentum ("plata") y está asociado con una leyenda, sobre la existencia de plata en la región norte del río que Juan Díaz de Solís, en 1516, había denominado Mar Dulce y que los portugueses denominaban Río da Prata.


Es la segunda nación más extensa de América del Sur y es una de las más estables política y económicamente, y la octava en extensión de todo el planeta.


La lengua oficial que se habla en Argentina es el Castellano.

Mapamundi Argentina

Historia de Argentina

El año 1502 el marino Américo Vespucio recorrió las costas del actual territorio argentino.


En febrero de 1516, el navegante español Juan Díaz de Solís pilotó su nave al gran estuario del Río de la Plata, al cual llamó Mar Dulce y reclamó la región a su alrededor en el nombre de España. Solís fue asesinado por los aborígenes, al parecer charrúas, en las costas del Río de La Plata correspondientes al actual Uruguay.


Cabe mencionar que los expedicionarios que acompañaron a Solís creían que el estuario del Plata era la boca del muy buscado paso hacia las Indias Orientales, es decir que les comunicaría directamente con Asia.


El territorio fue colonizado por España a lo largo del siglo XVI y XVII. La expedición española al mando de Fernando de Magallanes (expedición en la cual cabe destacar al cosmógrafo italiano Antonio Pigafetta, a Juan Sebastián Elcano, y al descubridor de las islas Malvinas: Esteban Gómez) llegó al estuario del Plata en 1520.


En 1527 el italiano al servicio de España Sebastián Gaboto (hijo de Giovanni, conocido en Inglaterra como John Cabot) remontó los ríos Paraná y Paraguay, fundando el fuerte de Sancti Spíritu en las proximidades de la actual ciudad de Santa Fe.


Luego remontó parte del río Uruguay, fundando un fortín en la Banda Oriental. Las fundaciones de Gaboto, empero, fueron efímeras. Debido al salvajismo de los conquistadores, los timbúes destruyeron al fuerte de Sancti Spíritu (fuerte conocido también como Torre de Gaboto).


A inicios de enero de 1536 llegó a la banda occidental del Río de La Plata una expedición integrada por más de 1.300 europeos (incluyendo mujeres), la mayoría de ellos de nacionalidad española, aunque también se contaban italianos, alemanes, etc.


Tal expedición estaba al mando del adelantado Pedro de Mendoza, quien el 2 de febrero de ese año fundó la ciudad de Santa María del Buen Ayre (antigua Buenos Aires). La resistencia de los het (o querandíes) y de los chaná, provocada por la barbarie de los colonizadores, llevó al fracaso de esa primera fundación de Buenos Aires.


Entre tanto Juan de Ayolas remontó el río Paraná y atravesó el Chaco Boreal hasta acceder a la Sierra del Plata, es decir, a los contrafuertes orientales de los Andes, aunque al intentar su regreso sucumbió en un enfrentamiento con los aborígenes.


Juan de Salazar, marchando en refuerzo de Ayolas, fundó la ciudad de Nuestra Señora de la Asunción del Paraguay en 1536. En tal impremeditada fundación se refugiaron los pocos europeos que sobrevivieron a la destrucción de la antigua ciudad de Buenos Aires por parte de los aborígenes.


Casi paralelamente, por el norte se producía la entrada de Diego de Rojas, quien tras fundar la efímera ciudad de Medellín de Soconcho a orillas del río Dulce, fue muerto por los aborígenes en las cercanías de la actual frontera de la provincia de Santiago del Estero con la de Córdoba.


Seguidamente, Francisco de Aguirre fundó la ciudad de Santiago del Estero en 1553, por lo que esta ciudad es la más antigua fundación europea persistente en el actual territorio de Argentina.


El 6 de julio de 1573 Jerónimo Luis de Cabrera fundó la ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía, donde se fundaría, en 1612, la primera universidad del Cono Sur.


Bajando los ríos Paraguay y Paraná desde Asunción, Juan de Garay, junto a "mancebos y mancebas de la Tierra" fundó en el sitio de Cayastá la primera ciudad de Santa Fe y el 11 de junio de 1580 (sin clara autorización) refundó la ciudad de Buenos Aires con la denominación "Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires". Este puerto prosperó como un centro del llamado "contrabando ejemplar".


En 1776, dentro del cuadro de las "Reformas Borbónicas", se creó el Virreinato del Río de la Plata, con capitalidad en Buenos Aires.

Gobierno y Política de Argentina

Desde la constitución del año 1853 el sistema de gobierno es representativo, republicano y federal.


La Argentina se formó por la unión federativa de las provincias que surgieron luego de la disolución de las Provincias Unidas, ente descendiente del Virreinato del Río de la Plata. Las provincias son autónomas del gobierno nacional, reteniendo todo el poder que no delegaron a la Nación por medio de la Constitución. La Constitución vigente en la actualidad es la original, con modificaciones realizadas por convenciones convocadas a ese efecto en 1860, 1866, 1898, 1949 (derogada por la de 1957) y 1994.


La República Argentina no es un estado confesional. Sin embargo, la iglesia católica romana cuenta con un estatus jurídico diferenciado respecto al del resto de iglesias y confesiones: según la constitución argentina (art. 2), el Estado Nacional debe sostenerla y según el Código Civil, es jurídicamente asimilable a un ente de derecho público, es decir, se encuentra a un nivel similar al del Estado nacional, y de las provincias y municipales. Más allá de esto, en la Argentina existe una amplia libertad de cultos, como lo establece el art. 15 de la Constitución Nacional.

Religión en Argentina

La República Argentina permite la libertad de cultos, aunque el estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia Católica (ver Gobierno y Política). En efecto, el Estado Argentino sostiene económicamente a la Iglesia Católica, pagando sueldos y jubilaciones de los sacerdotes y obispos, exhibe símbolos católicos en los espacios públicos y tiene un concordato que regula sus relaciones con la Santa Sede. Se estima que el Estado Argentino aporta el 10% del presupuesto de la Iglesia Argentina, situación que desde el Episcopado quieren reducir para ganar autonomía.


Según estudios encargados por la Conferencia Espiscopal Argentina, un 77% de los argentinos han sido bautizados como católicos. Sin embargo, sólo el 18,5% son practicantes, mientras que el 35% no concurre nunca a la iglesia.


El número de evangelistas ha crecido en gran medida en los últimos años, acercándose en magnitud a la cantidad de católicos practicantes. Uno de los grupos de mayor crecimiento y controversia es la Iglesia Universal del Reino de Dios, de origen brasileño.


Según el estudio mencionado, el 16% de la población argentina es no religiosa (agnósticos y ateos: 4%). Otras comunidades religiosas: judía (2,0%), cristiana ortodoxa (0,6%), espiritista (0,2%), islámica (0,2%). Los pueblos indígenas mantienen algunas pocas creencias precolombinas, casi siempre combinadas con la religión católica romana (ver sincretismo religioso).

Geografía de Argentina

Argentina está situada entre la cordillera de los Andes, el océano Atlántico sur y el continente antártico. En el país se pueden distinguir, entre otras, tres zonas claramente diferenciadas, la zona central y norte de llanuras, la zona sur (Patagonia) y la Cordillera de los Andes al oeste, frontera con Chile, con su cota más elevada situada en el Aconcagua a 6.959 m de altitud.


Su geografía es muy variada, encontrándose mayormente llanuras en el este, serranías en el centro (Sierras de Córdoba, Sierras de Tandil) y montañas en el oeste. Al sur del país se encuentra la Patagonia, una extensa meseta de origen precámbrico, constantemente surcada por fuertes vientos en la dirección oeste-este, y el territorio antártico. El país se encuentra atravesado de sur a norte por la Cordillera de los Andes, que marca el límite con Chile. Al borde de esta cordillera los valles fluviales forman oasis de cultivo, que son la más de las veces los únicos lugares habitados.


El pico más alto de la Argentina (y también de las tres Américas) es el cerro Aconcagua, de 6.959 metros. También en Argentina se encuentra la depresión más profunda de América, en la Laguna del Carbón a 103 metros bajo el nivel del océano.


En el centro del país se encuentra la llanura pampeana, una de las más fértiles del mundo; la llanura pampeana puede dividirse en dos regiones: Pampa Húmeda y Pampa Occidental, esta última tiene un clima más continental y productivamente es mucho menos importante; las Sierras de la Ventana y Tandilia (con un máximo de altura apenas superior a los 1.000 metros) son los únicos accidentes geográficos que quiebran la monotonía del paisaje, y son los restos de una cordillera muy antigua.


Hacia el norte encontramos regiones de vegetación espesa, en algunos sectores boscosa y en otros selvática, compuesta por la región del Chaco y los esteros del Iberá; estas zonas de abundante vegetación se mezclan con otras extensas zonas de palmares y pastizales. La región misionera (que pareciera una "península" rodeada por ríos al nordeste del país) es una región aparte, siendo una prolongación de las sierras del Brasil, con serranías bajas pero accidentadas, de clima subtropical, muy húmedo y vegetación selvática.


El extremo noroeste del país es ocupado por una región de meseta alta llamada Puna o Altiplano. Finalmente el río Paraná forma un entorno único, que se conoce como selvas de galería, delineando un paisaje típicamente selvático hasta su desembocadura en el río de la Plata. Todavía se suele ver el término Mesopotamia para referirse a la región encerrada por los ríos Paraná y Uruguay, aunque hay consenso entre los geógrafos de que no debería utilizarse más, ya que el mencionado dato es casi el único rasgo que comparten.


La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino, el cual cuenta con importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos. Las costas que baña el mar varían entre zonas de dunas y acantilados. La alternancia de corrientes frías de la Antártida y cálidas del Brasil permiten que la temperatura de las costas no vaya descendiendo uniformemente con el descenso en la latitud, sino que tiene variaciones.


La Argentina es país integrante del Tratado Antártico, y reclama soberanía sobre la denominada Antártida Argentina (uno de los 4 departamentos de la provincia Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur), entre los 25°W y los 74°W, reclamación que data desde 1943. Este reclamo se superpone parcialmente con el reclamo chileno y británico.

Economía y Moneda de Argentina

La moneda nacional es el "Peso Argentino". En los años 2003 y 2004, la Argentina experimentó una fase de alto crecimiento económico. El PBI creció un 9% en cada año. Las proyecciones estiman un crecimiento del 9% para 2005 y del 6,5% para 2006.


A causa de la recuperación de la economía que se ha observado en los últimos tres años, y teniendo en cuenta que en el tercer trimestre de 2005 el PBI argentino superó el valor de 1998, la crisis económica ha finalizado. Sin embargo, las consecuencias permanecen, y los indicadores sociales no han alcanzado aún los niveles que tenían en años anteriores.


La pobreza de casi el 60% y el desempleo que rozó el 25% en 2002 lograron reducirse en el período post-crisis hasta llegar a un 34% de pobres y una reducción de casi 10 puntos en la desocupación en 2005. Cabe destacar, que a pesar de la grave crisis económica ocurrida en 2002, el país ocupa el puesto 34 entre las naciones con mejor índice de desarrollo humano según el ranking que elabora anualmente el PNUD.


El PBI (en su valor nominal) se encuentra en unos 180.000 millones de dólares aproximadamente, ubicando a la Argentina como tercera economía de América Latina, en tanto que la Renta per cápita nominal de 4.700 dólares es la cuarta más alta de la región después del país más rico de la región Chile (7.300), México (6.700) y Venezuela (4.800).


Si al PBI se lo considerara en paridad de poder adquisitivo asciende a los 520.000 millones de dólares, acortándose las distancias respecto al PBI de México (representando la mitad) o de Brasil (representando un tercio). En tanto que la Renta per cápita medida en PPA ronda los 13.200 dólares, ubicando a la Argentina a la cabeza de América Latina en este índice (exceptuando a Puerto Rico).

Demografía de Argentina

Un estudio realizado por el Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Universidad de Buenos Aires determinó que en el país el 56% de la población tiene al menos un antepasado amerindio, mientras que el resto (44%) desciende mayoritariamente de antepasados europeos, y en muy menor medida de otras etnias (asiática, africana, etc). El 5,6% de la población tiene herencia genética puramente amerindia; este grupo está por supuesto dentro del 56% que poseen antepasados amerindios.


Sin embargo, la población es en su mayor parte blanca, ya que en la mayoría de las personas la herencia genética amerindia no se manifiesta fenotípicamente, esto es con rasgos distinguibles (color de piel, ojos, cabello). Esta escasez relativa de personas con rasgos distinguiblemente mestizos o indígenas es una singularidad en América Latina, que se observa además mayormente en Uruguay y cada vez menos en algunas regiones de Brasil, aunque la población de origen mixto con rasgos indios ha aumentado en la última década.


La población argentina es en su mayor parte descendiente de los inmigrantes españoles, e italianos, así como de otros países europeos (alemanes, rusos, portugueses, polacos, irlandeses, franceses e ingleses) que llegaron en oleadas que se iniciaron en las postrimerías del siglo XIX e inicios del XX, prolongándose hasta después de la Segunda Guerra Mundial.


De acuerdo a la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004 - 2005 basada en el Censo Nacional de Población 2001 del INDEC se contabilizaron 318.683 indígenas que habitan el país, según resultados provisionales. Esto corresponde a un poco más del 0,8% de la poblacion total del país. Las personas censadas se reconocen pertenecientes y/o descendientes de la primera generación de algún pueblo indígena. Además, el organismo sostiene que en base a los resultados, un 2,8% de los hogares argentinos tiene al menos un integrante que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena.


Los argentinos de ascendencia amerindia (por muchos años negados debido a tendencias etnocéntricas) han empezado a ser revalorizados en los últimos años, junto con una ola de revisionismo histórico dispuesta a revelar la identidad latinoamericana de la argentina, oculta por décadas de corrientes europeizantes.


La revalorización del elemento precolombino argentino se evidencia aún en los medios de comunicación. La sociedad ha apoyado fuertemente el reclamo de las familias mapuches que en Río Negro y Chubut luchan contra los terratenientes por la propiedad de las tierras que han habitado como «pago» propio por decenas de generaciones. También se avanza en la enseñanza de los niños de las comunidades tobas del Chaco salteño en su propio idioma.


Hay asimismo un grupo importante de inmigrantes de Medio Oriente y sus descendientes, principalmente de Armenia, Siria y el Líbano. En las últimas décadas han llegado también algunos coreanos, chinos y japoneses y personas provenientes de Europa del Este. También se ha intensificado el intercambio de población con los países limítrofes (sobre todo Bolivia, Paraguay y Chile -especialmente en la patagonia-) y con Perú.


Debido al colapso económico de 2001, miles de argentinos emigraron en busca de mejores perspectivas económicas; la mayoría partió rumbo a Europa, sobre todo a España e Italia. Emigraciones semejantes habían tenido lugar en distintos períodos (sobre todo entre 1976 y 1983), debido a las reiteradas crisis económicas y políticas. Según los resultados que el INDEC obtuvo del último censo de 2001, el saldo migratorio fue negativo en el quinquenio 1995-2000 y lo mismo estimó para el quinquenio 2000-2005 revirtiendo así el histórico saldo positivo del país.

Cultura de Argentina

En siglo XX floreció la poesía y la narrativa argentina, una vez superada la herencia costumbrista y realista del siglo anterior. La poesía, que en el siglo XIX solo había contado con algunos nombres de relieve como Guido Spano y Leopoldo Lugones, alcanzó un alto grado de originalidad y renovación creativa con la obra de Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal, Ricardo Molinari, Alfonsina Storni, Arturo Capdevila, Enrique Banchs, Baldomero Fernández Moreno y Norah Lange.


Una evolución análoga se dio en la narrativa, cuya calidad situó a autores como Eduardo Mallea, Julio Cortazar, Manuel Mújica, Ernesto Sábato, Néstor Sánchez y Adolfo Bioy Casares, en la vanguardia de la literatura universal.


Literatura: La historia de la literatura ha conocido en la Argentina un proceso de desarrollo que partió de las raíces hispanas, buscó formas de expresión nacional y popular y llegó a la consolidación de grandes personalidades literarias de categoría internacional.


Arte: El arte precolombino sólo se encuentra motivos de interés en la cultura de los diaguitas, y especialmente la cerámica de los calchaquís, que se ubicaban en Tucumán y Santiago del Estero, a partir de la colonización los españoles consolidaron durante varios siglos el arte.


Arquitectura: La arquitectura se remonta de la llegada de los españoles a Argentina, pero en el siglo XVIII, tuvo una gran repercusión, y la gran influencia italiana ayudaron a construir patrimonios de la humanidad, componiendo modelos neoclásicos franceses hasta en el siglo XX, después de la mitad del siglo XX, Argentina quiso buscar un estilo propio de arquitectura.


Música: Argentina es considerado uno de los países latinoamericanos con más desarrollo en su música. El país tiene grandes nombres de la música latina, como Mercedes Sosa, que ha hecho muy exito con los brasileños Gilberto Gil y Caetano Veloso.


Se encuentra una gran variedad de géneros, lo que es natural por la diversidad étnica del país.


Calle Caminito Buenos Aires Argentina

CALLE CAMINITO





Barrio La Boca Buenos Aires Argentina

BARRIO LA BOCA





Tango Buenos Aires Argentina

TANGO EN BUENOS AIRES

Cine: El cine argentino fue unos de los primeros países del mundo en entrar en el mundo de la cinematografía. A lo largo del siglo XX la producción cinematográfica argentina, apoyada por el estado y avalada por el trabajo de directores como Leopoldo Torre-Nilsson, se convierto en una de las principales del mundo hispanohablante.


Un poco después de crearse el cine, la efectuó la primera proyección cinematográfica en Buenos Aires.En 1897, el operador francés Eugenio Py realizó el documental La bandera de Argentina al que siguieron Viaje a Buenos Aires en (1900) y La revista de la escuadra argentina (1901). En los primeros del siglo XX varios autores argentinos continuaron experimentando las posibilidades del nuevo medio. Eduardo Cardini filmó Escenas Callejeras (1901) y Mario Gallo realizó El fusilamiento de Dorrego (1908), que fue la primera película con trama argumental.


La historia y literatura nacionales proporcionaron la temática básica del cine argentino en un principio. Unos de los comienzos de éxito del cine fue Nobleza Gaucha, película realizada en 1915 por Humberto Cairo, Eduardo Martinez de la Pera y Ernesto Gauche, inspirada en Martin Fierro de José Hernández.


La incorporación del sonido tuvo una gran influencia sobre el público. Maglia Barth Tango (1931), Mario Soffici El alma del bandoneón (1935) y Prisioneros en la tierra (1939); Manuel Romero la muchacha de a bordo (1936) y Leopoldo Torres Rios la vuelta al nido (1938), marcaron el momento de madurez del cine argentino en la década del 30'. En esta época se consagraron estrellas como: Libertad Lamarque, Tita Merello, Pepe Arias, Luis Sandrini y Niní Marshall.


A partir de 1940 el cine argentino entró en un largo periodo de crisis cinematográfico determinado por la competencia comercial del cine estadounidense. Algunas de las grandes películas de la década fueron Historia de una noche (1941) y La dama duende (1945), ambas de Luis Saslavsky; Malambro (1945), de Lucas Demare y Hugo Fregonese; Pelota de trapo (1948) y Crimen de Oribe (1950) de Torres Ríos, y las aguas bajan turbias (1952) de Hugo del Carril.


Desde 1957 una nueva generación de directores consiguióaunar la habilidad del refinamiento estético, lo que consiguió participar en festivales internacionales. Leopoldo Torre-Nilsson, Fernando Ayala, David Jose Kohon, Simon Feldman y Fernando Solanas, fueron los protagonistas de esta renovación del cine argentino en la década de los 60'. Posteriormente otros directores consiguieron su estilo cinematográfico, como José Martínez Suárez, Manuel Antin, y Leopoldo Favio.


En la década de los 80', realizadores como María Luisa Bemberg Camila (1984) y José Luis Puenzo La Historia Oficial, atrajeron mentes internacionales.

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