Cielos azules y luminosos, brisas marinas,
luz radiante, vocación maritima y suelo feraz...
son solo algunos de sus ingredientes, además de su
clima mediterraneo y subtropical, fascinación de
una tierra cálida y acogedora. Entre el mar y el
cielo, así es Valencia.
En cualquier momento del año y a pocos minutos del
centro de la ciudad, encontramos las playas de las Arenas
y la Malvarrosa, perfectamente comunicadas a través
de una amplia red de accesos: A bordo de la moderna flota
de autobuses urbanos, en bicicleta por el carril-bici, viajando
cómodamente en el tranvía, acercándose
en coche, o simplemente paseando.
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PLAYAS EN VALENCIA
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Junto a ellas
el Paseo Marítimo, con unas magníficas instalaciones,
que se ha convertido en una de las zonas de ocio por excelencia
donde se puede disfrutar paseando, patinando, corriendo
o tomando el sol. Y por supuesto, degustando espléndidas
paellas y guisos de pescado fresco.
A lo largo de las playas y paseos, encontramos instalaciones
lúdicas y deportivas para que los pequeños
(y no tan pequeños) jueguen y se diviertan (parques
infantiles, voleibol, etc.). Las noches de verano, las playas
se convierten en un ir y venir de gente saboreando la suave
brisa del mediterráneo "a la Luna de Valencia".
En la playa de la Malvarrosa se encuentra la Casa-Museo
de Vicente Blasco Ibáñez, recientemente rehabilitada
y que nos transporta a la época de este ilustre escritor
valenciano.
Además de las Arenas y la Malvarrosa, las playas
continúan por el norte con la Patacona y PortSaplaya,
pertenecientes al municipio de Alboraya, famoso por la horchata
típica (bebida refrescante elaborada a partir de
la "chufa" de la huerta del lugar). Hacia el sur
nos encontramos con la playa de Pinedo, donde encontramos
restaurantes típicos de gastronomía valenciana.
A continuación, la playa de El Saler, que ostenta
el galardón europeo de la Bandera Azul por sus aguas
claras y el perfecto estado de su arena.
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